El valle en el que se ubica actualmente la ciudad de Santiago, que corresponde al territorio entre la ribera norte del río Mapocho y la ribera sur del río Maipo, ha tenido una larga ocupación humana desde hace miles de años.

De acuerdo a investigaciones arqueológicas, la historia de lo que aconteció en la zona donde en la actualidad está emplazada Santiago, la ciudad capital de Chile, se inicia con los primeros grupos humanos que se instalaron en las riberas del río Mapocho, en el siglo X a.C. Se trataba de pueblos nómadas cazadores-recolectores que viajaban desde la costa hasta las faldas de la cordillera de los Andes en busca de alimentos.

La ciudad de Santiago de Chile o simplemente Santiago, es la capital del país y además su principal núcleo urbano. Fundada el 12 de febrero de 1541 por el conquistador Pedro de Valdivia, concentró desde sus inicios, las principales instituciones de gobierno del país, y fue desde aquí que partieron las expediciones conquistadoras del sur del mundo.

Pero la historia de Santiago se remonta cerca del año 800 de la era actual, época en que se empiezan a formar pequeñas comunidades agrícolas, que cultivaban poroto, papa, maíz y zapallo, y que ya habían domesticado auquénidos. Estos pobladores originarios son conocidos como Picunches, término proveniente del mapudungún, que significa “gente del norte”, es decir, la rama del pueblo mapuche que habitó la zona central del territorio chileno.

Entre finales del siglo XV y principios del XVI, la región fue conquistada por el Imperio Incaico y sometida al gobierno del Inca Huayna Cápac, quien puso a cargo de la zona de Santiago al Lonco Vitacura. Éste fue además, el encargado del control de los Mitimaes -grupos de familias leales desplazadas a los pueblos conquistados para afianzar el poder político y militar de los incas-, la acción colonizadora más importante realizada por el Imperio.

El Lonco Vitacura -o Butacura-, era el principal del la comarca ubicada en las inmediaciones del cerro San Luis a orilla del Mapocho. Los caciques subalternos que tenían sus lof cercanos al lugar e incluso en la ribera norte del río Mapocho eran Polobanda, Pujalongo, Perimalongo, Tongui, Catalonde, Longopilla, de este último dependían Trinquimanquí y Gualtilina. Vitacura fue un emprendedor ya que hizo, dentro de todas sus obras, un canal para regar Conchalí. El canal es aún visible en el sector de La Pirámide.

El mitimae principal se estableció en el actual Santiago y sirvió como base para las expediciones que los incas realizaron hacia el sur, a las regiones del Maule y del Bío Bío. Se convirtió también en un punto de confluencia de dos ramas del Camino Inca. Estas dos circunstancias avalan la tesis de que la zona, por su ubicación estratégica, tuvo gran importancia para los Incas y posteriormente para los conquistadores españoles.

Fue bautizada por los españoles como “Santiago del Nuevo Extremo” en honor al apóstol Santiago, convirtiéndose así en la capital de la Gobernación de la Nueva Extremadura.

A partir de ese momento, Santiago fue creciendo exponencialmente, aunque su historia estuvo siempre marcada por grandes desastres naturales como terremotos y desbordamientos del río Mapocho. Y, con la llegada de la República, Santiago mantuvo su estatus de ciudad capital y en ella se concentraron y se siguen concentrando, no sólo las principales instituciones de gobierno, sino también el poder económico del país.

Fuentes: https://imaginasantiago.com/la-ciudad/historia/ // http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-8040.html // https://es.wikipedia.org/wiki/Asentamientos_prehisp%C3%A1nicos_en_Santiago_de_Chile#Ciudad_inca_bajo_Santiago_de_Chile

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